Hoy despedimos una etapa muy especial de uno de nuestros colaboradores. Antonio Zurita, tras muchos años acompañando con sus sones de flauta y tamboril a nuestro Bendito Simpecado por los caminos del Rocío, deja su labor como tamborilero de nuestra Hermandad por decisión personal.
Para la Hermandad ha sido un verdadero regalo poder contar con él durante todo este tiempo. Gracias, Antonio, por tu entrega generosa, por tu fidelidad y por cada toque de flauta y tambor que han sido oración, guía y compañía en nuestros caminos.
Que la Virgen del Rocío te lo premie siempre. Esta Hermandad será, hoy y siempre, tu casa.
