Ayer pusimos el broche de oro a nuestras Colonias de Verano, culminando unos días llenos de ilusión, convivencia y entrega.
Como no podía ser de otra forma, nos reunimos a los pies de nuestra Bendita Madre para darle gracias por haber cuidado a todos durante estos días y pedirle que siga amparando bajo su manto a cada uno de estos niños, así como a todos los voluntarios que hacen posible este hermoso proyecto.
La celebración fue sencilla, cercana y especialmente pensada para los más pequeños. Gracias a las palabras de nuestro querido Don Manuel Jesús y al coro de nuestra Hermandad, que puso música a este momento tan especial, vivimos una preciosa Eucaristía.
Queremos agradecer de corazón la entrega de monitores, equipo de cocina, colaboradores y de todas las personas que forman parte de este proyecto, el más importante de nuestra Hermandad. Con su trabajo generoso y desinteresado son un verdadero reflejo del amor de Cristo, poniéndose al servicio de quienes más lo necesitan.
Que nuestra Bendita Madre siga guiando sus pasos y bendiciendo esta gran obra de caridad, para que cada verano continúe sembrando esperanza, alegría y fe en el corazón de tantos niños.
